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domingo, 31 de agosto de 2014

La importancia de la meteorología aplicada al belicismo.

La meteorología tiene múltiples usos, pero quizá el más importante a lo largo de la historia ha sido su utilidad en los grandes conflictos bélicos.

Todos conocemos batallas cruciales, en las que las condiciones meteorológicas jugaron un papel fundamental en el desarrollo de los acontecimientos. Sólo tenemos que recordar el tremendo fracaso de nuestra Armada Invencible  y las famosas palabras de Felipe II "Yo envié mis naves a luchar contra los hombres, no contra los elementos".

Las predicciones meteorológicas se han ido perfeccionando a lo largo de los años, y no fue hasta la guerra de Crimea, a mediados del siglo XIX, entre tropas francobritánicas y rusas, cuando tras una severa derrota de las primeras debido al mal tiempo, se empezó a conceder importancia a los meteorólogos.. Las predicciones eran muy vagas en los inicios, y poco a poco se fueron perfeccionando.

Hay que tener en cuenta que las herramientas con las que contaban en esos años eran muy limitadas, y se basaban en la simple observación. No disponían de los aliados más importantes, los satélites meteorológicos. La mayoría de ciudades europeas disponían de observatorios, y el descubrimiento del telégrafo hizo mejorar mucho las predicciones.

La importancia de la meteorología bélica es tal, que posiblemente el mundo sería muy distinto al que hoy conocemos si por ejemplo Napoleón hubiera logrado invadir Rusia. Pero a pesar de iniciar la campaña en verano, el invierno se le echó encima, y los -38ºC que sus tropas se encontraron al llegar a Moscú dieron la puntilla a un ejército cansado y maltrecho y fracasaron sus ansias expansionistas.

El implacable invierno ruso volvió a ser juez sumarísimo en la II Guerra Mundial y Hitler cometió el mismo error de invadir en 1941 un país tan vasto. Ya se disponía de meteorólogos experimentados que pensaron que el invierno sería más benévolo pues los 2 anteriores habían sido muy duros. Pero erraron en su predicción. La contienda comenzó en verano y se pensaba terminar antes de año nuevo, pero ya a primeros de noviembre les estaban cayendo -20ºC. Las tropas rusas, mejor adaptadas al frío, soportaron mejor aquellas gélidas temperaturas, y gracias a ello se cambió el curso de la historia.

Pero si hay una predicción apasionante que merece la pena conocer más a fondo, es la que dio lugar al Desembarco de Normandía , el famoso día D, el 6 de Junio de 1944, del que recientemente hemos celebrado el 70 aniversario. Posiblemente haya sido la predicción meteorológica más importante de la historia, puesto que el fracaso de esta impresionante operación bélica habría cambiado de forma determinante el resultado final de la contienda , y Hitler hubiera dominado Europa.

Esta invasión se comenzó a gestar 2 años antes y que todo el complicado engranaje funcionara a la perfección dependía de un último factor poco controlable, como era el tiempo. El Canal de la Mancha es un sitio donde las condiciones atmosféricas cambian en pocas horas, y las lluvias en verano son muy frecuentes, si no comprobadlo en cualquier satélite de lluvias.

La papeleta era más que peliaguda para los meteorólogos a los que se les confió el día ideal para la invasión pues de ellos dependía el éxito final de la misión y las condiciones que se tenían que cumplir eran tantas que era prácticamente imposible que todas se dieran.

Era necesario que hubiera luna llena, permitiendo la visibilidad nocturna de los aviones, la visibilidad debía ser superior a 3 millas, para que la artillería naval divisara sus objetivos,el viento no debía exceder de las 18 millas en el mar y 12 millas en tierra, debía haber marea baja y que ésta coincidiera justo al amanecer,para que las posibles minas situadas en la orilla fueran visibles (a pesar de tener que recorrer más terreno), y no debería haber más de un 60% de cobertura nubosa. ¿Se puede pedir más?. 

Se acotaron 3 días durante el mes de Mayo como idóneos, el 4,5 y 6 de Junio. En un principio se eligió el 5 de Junio como día de la invasión, pero finalmente los meteorólogos aconsejaron al alto mando que se cambiara por el día 6. Los días previos fueron pésimos, con entrada de varias borrascas e intensas lluvias.Pero tras una última reunión con el meteorólogo jefe James Stagg, éste se jugó su futuro previendo que la situación mejoraría transitoriamente el día 6, algo que no detectó el servicio servivio meteorológico alemán, pese a que era mejor que el británico.

Y Stagg afortunadamente acertó. Y gracias a él comenzó la caída del III Reich. 

Nunca se lo agradeceremos lo suficiente.





miércoles, 27 de agosto de 2014

Agosto no quiere marcharse sin sus más de 40

Este año el mes de agosto ha sido realmente benévolo en cuanto a máximas se refiere.Cualquier cordobés que haya pasado todo el mes en la ciudad puede estar maldiciendo mis palabras, y con toda la razón del mundo, porque que no se haya llegado a los 40 casi ningún día no quiere decir que no haya hecho calor, sobre todo ha habido algunas noches en las que no se ha bajado de los 24

 Yo veo los toros desde la barrera, y a casi 300 km en la costa de Huelva se está genial, y es que en verano mientras más lejos de Córdoba, mejor  y eso que por aquí también se ha notado el calor, y el viento de levante ha elevado bastante las mínimas. Por aquí los 35 de hoy ha sido la máxima del mes, y no hemos bajado de los 24ºC (medidos en una estación que he traído).

Hasta ayer y sobre todo hoy no recordábamos lo que es realmente canícula. Pero cuando ya pensábamos que el calor extremo no nos golpearía, los últimos días del mes se nos ha echado encima una lengua de calor sahariano que nos ha dejado literalmente fritos y que nos ha recordado que agosto no ha acabado.

La Vuelta Ciclista a España llegó´ayer a Córdoba y pasó a tiro de piedra literalmente de la estación de Trassierra, y muy cerca de las de Poniente y Ciudad Jardín, superando ambas los 40 grados en ese momento. Era impresionante ver subiendo a los corredores por unas cuestas que conozco a la perfección, y cuyo top estaba en la cuesta del 14% de inclinación media, pero con tramos del 16%, a 40 grados, y sufriendo un auténtico calvario.

Pero ayer no fue Andalucía ni Ciudad Jardín la estación que marcó la máxima en España. El viento de Poniente convirtió en un auténtico horno el Levante español, sobre todo la provincia de Valencia, y se batió el récord que tenía Ciudad Jardín con 42,4ºC marcados en julio. Carcaixent marcó la máxima del verano con 43,6ºC, y Xátiva 43ºC, y fueron muchas las estaciones que pasaron de 42ºC.

Aquí podemos ver muy bien la diferencia entre máxima absoluta y media de las máximas. Una golondrina no hace verano y habría que preguntar a un residente de Valencia y a otro de Córdoba dónde se tiene más sensación de calor en el conjunto de los meses de Junio, Julo  y Agosto.

Hoy ya bajarán 10 grados por Levante las máximas y es de nuevo Andalucía la que va a la cabeza con los 42ºC de Ciudad Jardín, segundo registro más alto de este verano,  en lo que parece ser la despedida de las temperaturas extremas para este año, pues en los próximos dias bajarán las máximas y será muy difícil que se repitan estas máximas en septiembre. En el Levante el calor se ha ido más al sur, aunque en Murcia no se han cumplido los pronósticos que vaticinaban más de 40.

Y en septiembre sobre todo bajarán las mínimas, que son las que más daño hacen al sueño de los mortales que no disponen de aire acondicionado.

martes, 26 de agosto de 2014

Colocados los 2 dataloggers zafrilleros

La estancia estos últimos días de agosto en Zafrilla, con motivo de sus fiestas patronales (San Agustín), está sirviendo para hacer la puesta a punto de ambas estaciones, en el Ayuntamiento y en el río, sobre todo esta última, que sigue dando problemas importantes con la alimentación de la cámara compacta Canon adaptada como webcam. Una lástima porque las imágenes son de una calidad impresionante.

Otra de los objetivos durante estos días festivos, era que Goyo situara los 2 sensores de temperatura en distintas zonas del término municipal, para comenzar a registrar datos lo antes posible. El datalogger que ya teníamos y que se situó en el Colado del Mojón inicialmente y luego cerca de la Majada del Artigal (con los resultados un poco decepcionantes que ya publiqué) , se ha situado en el vértice geodésico de la Umbría del Oso, a 1813 m, altura máxima del término zafrillero. No es un sitio muy prometedor en cuanto a inversiones térmicas se refiere, pues el viento azota allá arriba de lo lindo. Solo hay que ver los pinos retorcidos y volcados hacia el suelo cerca de la cumbre. Pero nos servirá como comparación con el resto de zonas.

El segundo datalogger queríamos situarlo en un sitio que a priori fuera bueno en inversiones térmicas. Para ello hemos estado haciendo una primera valoración mediante mapas topográficos analizando sitios que pudieran reunir buenas características como polos del frío. Goyo me dijo que no conocía ninguna Hoya o Dolina bien cerrada, del estilo del Hoyón de Ródenas, así que hemos intentado buscar valles lo más cerrados posible, abrigados de los vientos, a una altura en tosno a los 1600 m, no más arriba.

Ya hay un sensor colocado en la zona del Rincón de Palacios, zona excepcional en inversiones y que este año ha marcado casi -20ºC, y no parecen activos los sensores de La Nava, muy cerca del anterior y de Valtablao, éste por pocos metros fuera del término de Zafrilla. No sabemos si recogerán datos este invierno, pero por si acaso se activan preferimos buscar otros sitios que también fueran idóneos.

Manejamos distintos emplazamientos, en los alrededores de la aldea de La Veredilla (ojalá algún residente veraniego pueda montar una estación allí algún día), la zona del Prado Redondo, La Recloba, la Fuente de la Zorra y algún sitio más. Goyo se conoce el término como la palma de la mano, y con su todoterreno ha ido haciendo distintas excursiones y valorando el sitio que le ha parecido mejor.

Después de bastantes kilómetros recorridos por esas sierras, ha decidido dejar el datalogger en el valle de la Casa del Oso, un prado de espectacular belleza al este y norte de la Umbría del Oso, muy próximo al límite del término de Zafrilla y por tanto de Cuenca y Castilla la Mancha pero aún dentro de él. Se continúa sin solución de continuidad con el prado de la Redovilla ya en tierras turolenses, concretamente de Albatracín, y muy cerca de la zona denominada Las Neveras (el nombre lo dice todo), a escasos cientos de metros al norte . Las fotos que me ha mandado Goyo dan idea perfectamente del entorno y la impresión visual no puede ser mejor.

Este valle elevado a una altura en torno a los 1650 m está bastante protegido por la ceja de la Umbría del Oso al oeste y al sur, elevaciones por encima de los 1800 m. De los vientos del Norte lo protegen las elevaciones del Monte Mesoneras y montes adyacente al NE, por encima de los 1700 m.  Está desprovisto de vegetación en una gran superficie y aunque el sitio más idóneo sería precisamente ponerlo al raso, apartado de la vegetación arbórea lo más posible, se ha tenido que camuflar para evitar que los amigos de lo ajeno se apoderen de él. Siempre es bueno dejar una notita para el que lo encuentre no lo toque.

Este valle no está tan cerrado como el Rincón de Palacios, a solo 3500 m de distancia al oeste. Pero creo que es un buen sitio para iniciar nuestra búsqueda de zonas que marquen temperaturas heladoras .Pongo el enlace del mapa topográfico de la zona para los menos conocedores de la zona.

Mapa

Ambos sensores se mantendrán hasta el mes de Enero, y en nuestra visita navideña al pueblo recogeremos los valiosos datos con la esperanza de encontrarnos alguna mínima excepcional.

Entonces decidiremos si se mantienen en la misma ubicación o buscamos nuevos sitios.





lunes, 25 de agosto de 2014

El problema de la medición de la altitud

Los altímetros son usados a diario por muchas personas en sus salidas al campo, ya que nos proporcionan datos de mucha utilidad. Los aficionados a la meteorología los usamos con frecuencia para la medición de la altitud de la zona donde nos encontramos, algo muy útil cuando tratamos de buscar una zona óptima donde colocar nuestros sensores de temperatura.

Debido a su gran uso por muchos aficionados hoy comentaré de la forma más básica posible información sobre ellos, por si hay alguien interesado en adquirir uno.

Básicamente, los altímetros son de 3 tipos, dependiendo del sistema de medición que usen: barométricos o por presión, los radioeléctricos y por GPS. Los radioeléctricos solo se usan en distinto armamento militar como misiles, y mediante la emisión de señales radioeléctricas emitidas hacia el suelo, calculan su altura respecto a éste. Sería algo similar a la ecolocalización de los murciélagos solo que estas ondas viajan a la velocidad de la luz. Una vez recibida la onda rebotada del suelo, solo habrá que dividir por 2 y tendremos la altura en ese momento.

Pero los altímetros más interesantes para nosotros son los barométricos y los GPS.

Antes de continuar diré que si buscamos un altímetro perfecto, que mida con precisión absoluta la altura a la que estamos, no encontraremos tal aparato. Ambos cometen errores no despreciables, cada uno por distintos motivos, que a continuación explicaremos de forma comprensible.

Los altímetros basados en la presión, se basan precisamente en la variación de la presión con la altura. Conforme ascendemos, la presión disminuye, y viceversa. Son realmente un barómetro, que transforma la presión en cada momento en metros de altura. Eso mismo podemos hacerlo nosotros mismos conociendo el valor de la presión y transformarlo en metros. Pero ese trabajo nos lo ahorra el altímetro barométrico.

Como podemos ver en la tabla, a nivel del mar la presión corresponde a 1013,25 mb,

Es fácil sacar la conclusión que las mediciones siguiendo este método se verán influenciadas continuamente por los cambios de presión, que sumarán metros cuando nos encontremos en situaciones de baja presiones y los restarán en situaciones anticiclónicas. Por ejemplo una caída de 12 mb ya nos llevará un error de sobreestimación de 100 m, aunque una caída de ese calibre no se produce habitualmente en pocas horas. Esto se puede complicar hasta niveles inauditos, con complejas fórmulas más propias de física cuántica que de simples aficionados a la meteorología, y no creo necesario llegar a esos extremos.

La relación sería 1,2 mb menos por cada 100 m de ascenso. Los altímetros barométricos son los más habituales. Son baratos y tienen una importante ventaja, los aparatos de este tipo consumen poca energía, a contrario de los GPS.

Altitud
Presion
Altura en
Presion
Metros
Milibares
mm de Hg
Atmosférica
0 
1013
760 
1,000
50 
1007
756 
0,994
100 
1001
751 
0,988
150
995
747
0,982
200
989
742
0,977
250
984
738
0,971
300
978
733
0,965
350
972
729
0,959
400
966
725
0,953
450
960
720
0,948
500
955
716
0,942
550
949
712
0,936
600
943
707
0,931
650
938
703
0,925
700
932
699
0,920
750
926
695
0,914
800
921
691
0,909
850
915
686
0,903
900
910
682
0,898
950
904
678
0,892
1000
899
674
0,887
1050
893
670
0,882
1100
888
666
0,876
1150
883
662
0,871
1200
877
658
0,866
1250
872
654
0,860
1300
867
650
0,855
1350
861
646
0,850
1400
856
642
0,845
1450
851
638
0,840
1500
846
634
0,834
1550
840
630
0,829
1600
835
626
0,824
1650
830
623
0,819
1700
825
619
0,814
1750
820
615
0,809
1800
815
611
0,804
1850
810
607
0,799
1900
805
604
0,794
1950
800
600
0,789
2000
795
596
0,785





El otro tipo de altímetro del que vamos a hablar es el basado en coordenadas GPS. Cualquier Smartphone incluye GPS , y hay multitud de aplicaciones gratuitas que podemos bajar de la red para la medición de la altura. Todos sabemos que los GPS tienen márgenes de error que varían dependiendo de la cantidad de satélites a los que estemos conectados en cada momento. Yo uso un reloj GPS en mis actividades de running, y al volcar los recorridos al PC, hay errores a veces importantes en la localización y en la distancia total recorrida, sobre todo si estamos en zonas muy arboladas, dias muy nublados, entre edificios altos, o nos movemos por cárcavas, hoyas o zonas así. Al menos se necesitarán 3 satélites para situarnos en una determinada posición, pero para obtener la altura serán necesarios 4 satélites (3D), lo que no siempre es posible. Además, lo ideal es que uno de ellos esté en nuestra vertical, o lo más cercano a ella, entonces la medición será más próxima a la realidad. Pero los satélites van cambiando continuamente de posición y lo mismo ocurre con la medición.

Los errores en la localización son múltiples y sumatorios. Hay que tener en cuenta que los satélites se sitúan en la ionosfera, entre 50 y 500 km (no son geoestacionarios, como los de TV a 36000 km, están en capas más bajas) y los cambios en ésta se traducen en errores. Así podremos tener retardos troposféricos por cambios meteorológicos o retardos ionosféricos, que sumarán metros de error. A ellos habrá que sumar errores en la programación del satélite, como errores en el reloj o en el hardware. Y lo dejamos ahí para no complicar más las cosas.

Por lo tanto, se estima que el error mínimo en el plano horizontal de un GPS está entre los 25- 50 m, lo que conllevará un error en la altura. Y eso que hasta el año 2000 añadían un error intencionado de unos 100 m para los usuarios civiles por motivos de seguridad nacional (el sistema GPS es 100% yankee), denominado SA (Selected Avaibility), que fue desactivado salvo en situaciones muy concretas, con lo que la precisión desde entonces es mayor.

Después de toda esta información quizás tengamos más dudas sobre qué tipo de altímetro comprar que al principio de leer el artículo. A mí me pasó algo similar cuando profundicé un poco en el tema. 

Y llegué a la conclusión siguiente:  No me gastaré una pasta en un altímetro barométrico y es lo que he hecho. Creo que hay decentes altímetros barométricos por menos de 50 euros, que incluso tienen funciones añadidas como brújula, termómetro, etc. Hay división de opiniones respecto a cuál de los 2 sistemas es mejor, yo personalmente le veo más ventajas al barométrico. Es más exacto si conocemos la altitud del punto de partida y las condiciones meteorológicas no se prevé que cambien en las próximas horas. Yo así lo he hecho y las mediciones que he tomado han sido muy exactas (+/-5 m). Además un altímetro barométrico no nos dará problemas en cuanto a autonomía. La pila durará muchos meses. En cambio un GPS, en 4 horas te has podido comer la batería perfectamente (probad con el móvil y veréis cómo disminuye), aunque siempre podemos apoyarnos en el GPS de nuestro smartphone para hacer comprobaciones puntuales, sobre todo de posición. Si además llevamos un mapa topográfico con curvas de nivel tendríamos más que suficiente para conocer en todo momento nuestra altitud con un mínimo error. 

También los altímetros basados en GPS son bastante más caros, y algunos incluyen altímetro por presión, con lo que se puede comparar entre ambos. Garmin es una marca muy experimentada en aparatos de este tipo y encontramos una gran variedad de modelos para excursionistas, salidas de trekking, etc, con precios a partir de unos 100 euros.

Las cosas pueden cambiar en los próximos años cuando de sustituya en 2017 el sistema Global Positioning System (GPS) americano por el Galileo europeo. En teoría se tienen que lanzar 24 satélites que mejorarán la precisión respecto a la actual, y se ha comenzado hace 3 días con el lanzamiento desde Kourou (Guyana Francesa) de los 2 primeros, al parecer con no muy buen pie, pues han sido situados en una órbita más baja (26.600 km) que la que se pretendía alcanzar (29.200 km), y a una inclinación menor (49,8º frente a 55º). Esta inclinación hará en un futuro que presten servicio en zonas próximas a los polos, algo en lo que GPS falla. El error de inyección de los satélites en la órbita se está estudiando en estos momentos, y no tengo información de si será posible trasladarlos a una órbita superior (3000 km más arriba) o habrá que inutilizarlos. En teoría en diciembre se lanzará otro par de satélites similares.

Una vez que entre en funcionamiento el sistema Galileo podremos prescindir del sistema americano GPS, que en sus comienzos fue de uso exclusivamente militar y luego se amplió al uso civil. Entonces los errores de los que hemos hablado serán menores, se habla de precisiones de 1 metro.

Pero para eso aún habrá que esperar unos años.

miércoles, 20 de agosto de 2014

La medición de lugar más frío (o más caluroso)

La búsqueda de emplazamientos con temperaturas extremas máximas o mínimas lleva mucho tiempo ocupados a los aficionados a la meteorología, y suscitan acalorados debates en los que cada aficionado defiende un lugar como más frío o más caluroso respecto a los demás. Estos debates al final nunca llegan a ninguna conclusión, pero es interesante leerlos porque muchos defienden con ahínco y perseverancia que cierto lugar es el más frío o más caluroso.

La causa de que no se llegue nunca a ninguna conclusión definitiva es porque hay distintas formas de medir los registros, y mientras no se establezcan unas mismas reglas del juego para todos nunca se puede llegar a algo definitivo. ¿Qué consideramos como lugar más frío?

 Hay que establecer qué se considera lugar más frio o más caluroso, si el que ha registrado la mínima o máxima absoluta más extrema, el que registra la media anual más baja (o más alta) de todos los registros, la media veraniega o invernal más alta o baja o el que presenta los registros más bajos (altos) en la media de las mínimas (máximas).

Si por ejemplo buscamos el sitio más caluroso de España por máxima absoluta, no lo encontraremos en Andalucía, sino que tirando de hemeroteca lo encontramos en la ciudad de Murcia, donde el 4-7-94 se registró una máxima de 47,2ºC. Córdoba y Sevilla marcaron 46,6ºC un año más tarde.

 Pero si consideramos la media de las máximas durante los meses de Julio y Agosto la cosa cambia, y entonces Córdoba apenas tiene rivales, solo Sevilla y Badajoz se acercan a sus registros. Este año,por ejemplo, la máxima absoluta más alta en las estaciones meteoclimatic la registró Córdoba-Ciudad Jardin con 42,4ºC, seguida de Ciudad Jardín, esta vez de Badajoz, con 42,2ºC, no apareciendo ninguna estación murciana por encima de los 40 grados en lo que llevamos de verano.. Si cambiamos el criterio y consideramos la media de las máximas, también Ciudad Jardín se mantiene como la más calurosa, y posiblemente siga manteniéndose en el top si consideramos la temperatura media de los meses de junio, julio y agosto. En cambio si volvemos a cambiar el criterio y cogemos las medias anuales, no aparecerá Córdoba entre las más cálidas, pues fuera del período veraniego, hay estaciones donde la media es más alta, como estaciones en la comunidad canaria o en la costa mediterránea, como la murciana.

Si nos vamos a las más frías de España, es poco discutible que las mínimas más bajas en zonas habitadas se registran en el triángulo del frío o zonas próximas, y que Teruel es la capital más fría en cuanto a mínimas absolutas y posiblemente también en media de las mínimas durante el período invernal. Pero si consideramos otros criterios como medias anuales, hay otras zonas más frías.

Un ejemplo muy explícito que yo he vivido personalmente cuando viví cierto tiempo en Jaén capital es que la sensación de frío era mayor que en Córdoba, pues a mediodía las máximas raramente superaban los 10-12 grados en los meses de invierno, algo que no sucede en Córdoba, donde cuando sale el sol te puedes poner fácilmente en 15 o más grados. En cambio las mínimas absolutas en Córdoba suelen ser más bajas que en Jaén. En Rute sucede algo similar. No presenta inversiones térmicas (su mínima absoluta desde 1971 es de -7,8ºC, mientras que en Córdoba capital es -8,2ºC) pero las máximas todo el año son mucho más bajas que en Trassierra. Y la sensación de frío es mayor que en Córdoba.

Este año, Zafrilla ostenta el récord de registro mínimo absoluto con una impresionante inversión térmica de -12,3ºC tan fugaz como intensa, que heló a los pobres mandarinos satsumos Okitsu injertados sobre patrón carrizo (de los más resistentes) que había regalado a Goyo padre una semana antes (luego me ha dicho que alguno ha vuelto a brotar). Pero si consideramos temperaturas medias hay zonas más frías que el polo del frío,como zonas del Pirineo o de la Cordillera Cantábrica.

Por ejemplo Isoba  o Villaceid en León marcan máximas mucho más bajas en verano que Zafrilla, Griegos, Vega del Codorno, etc, y mínimas similares o incluso más bajas. Por ejemplo hoy mismo la temperatura máxima en Isoba ha sido de 14ºC, superando los 24ºC en cualquier estación del polo del frío. Por lo tanto su temperatura media es de las más bajas, si no la más baja, y creo que merece la consideración de estación más fría de España en cuanto a registros medios, aunque este año "sólo" bajó hasta los -11ºC en invierno .

Si consideramos la media de  las mínimas, posiblemente Vega del Codorno sea la más fría en invierno, aunque este año no registró la mínima absoluta más baja. Habrá que ver el potencial de Zafrilla Río este invierno, en la que tenemos puestas muchas esperanzas. Griegos se comporta como una estación menos fría que la Vega en cuanto a mínimas absolutas pues su gran altura la penaliza en las inversiones térmicas, pero es la que marca las máximas más bajas todo el año dentro de las estaciones del triángulo del frío con lo que la media es más baja que en la Vega o Zafrilla.

En próximas entradas haré un análisis siguiendo todos los criterios de los que he hablado de las estaciones más frías de Córdoba: Trassierra, Villaviciosa, Rute e incorporaré a El Viso de los Pedroches, del que aún dispongo de pocos datos, aunque en estos 2 últimos meses ya he sacado bastantes conclusiones interesantes.

Del sitio más caluroso creo que hay poco que analizar, pues Ciudad Jardín sigue siendo la estación que marca las máximas absolutas más altas de Córdoba, Andalucía y España y Poniente siempre queda unas décimas por debajo penalizado por la gran altura a la que se sitúa la garita, despejada y cerca de la piscina y el césped del bloque de vecinos donde se emplaza y en la que el viento no deja que la temperatura suba más, aunque su máxima anual se sitúa sólo 0,7ºC detrás de Ciudad Jardín.. Es algo similar a lo que le sucede a la estación PCE de Rute, muy alta, con respecto a la oficial Aemet, sobre el suelo, y lo que sucede en Zafrilla pueblo, con la garita en altura y Zafrilla Río, a 1,5 m. del suelo.

Pero todo esto será objeto de otro interesante análisis.

lunes, 18 de agosto de 2014

Los polos del frío andaluz: Campos de Hernán Perea (Pelea)


El estío transcurre sin grandes noticias, y nos hemos plantado en la segunda quincena de agosto con registros para nada llamativos. Los algo más de 42 grados de julio en Ciudad Jardín, máxima nacional hasta ahora, se antojan escasos y a partir de ahora las máximas deben ir poco a poco en descenso debido a la progresiva disminución de las horas de sol. El mes de agosto se ha caracterizado por ser menos riguroso de lo normal, tal como se pronosticaba hace 3 meses, y apenas si se han rozado os 40 grados algún día (analizaré los datos de Ciudad Jardín cuando vuelva de vacaciones, pues actualmente el PC se encuentra "out of order").

Ahora lo que ya se está cociendo es lo que tenemos a las puertas, un mes de septiembre en el que empezaremos un año más a registrar datos de estaciones en los polos del frío, algo que se promete apasionante. Goyo pasará las fiestas patronales en Zafrilla, y se llevará un nuevo sensor para intentar buscar zonas en el amplio término municipal del pueblo que marquen temperaturas heladoras. Posiblemente deje un sensor en el punto más alto del término, la Umbría del Oso (1820 m), del que no esperamos mínimas de traca por su exposición al viento, pero quiere comparar con Zafrilla pueblo y Zafrilla Rio, y un segundo sensor se ubicará en alguna zona bien abrigada a los vientos, en algún valle sobre los 1600 m rodeado de colinas que ronden los 1700 m, como los alrededores de la aldea de La Veredilla, Fuente de la Víbora, la Fuente de la Zorra, la Redovilla, el Prado Redondo o sitios así. Esperemos que Goyo encuentre con su 4x4 una buena hoya o valle protegido del viento.

Pero el motivo de este artículo no es comentar zonas del polo del frío más conocido por todos, sino conocer otros polos del frío que pueden competir perfectamente con el tradicional. Y hoy comentaremos un polo del frío andaluz, poco conocido por el gran público, pero bien conocido por el buen aficionado a la meteorología extrema: los Campos de Hernán Perea ( o Pelea)

Este impresionante enclave se sitúa en la zona más oriental de Andalucía, en la Sierra de Segura, muy cerca de Castilla La Mancha, y se considera la altiplanicie más extensa de España, pues cubre más de 5000 Has a una altura entre 1600 y 1700 m. Es una zona desprovista de vegetación, en parte por desforestación humana y por las severas condiciones climáticas, donde el intenso frío acompañado de fuertes vientos ha impedido que prospere la reforestación con pinares. Su visión recuerda a las estepas siberianas, y encontraremos de los cielos más oscuros de España, debido a su lejanía de zonas pobladas. Sólo encontraremos vegetación de alta montaña, como sabinas rastreras, enebros o piornos, y no es raro encontrar águilas reales o incluso algún quebrantahuesos. Un poco más al norte de encuentran los Campos de Hernán Pelea, en torno al cerro del mismo nombre- Toda la zona la podemos ver muy bien si vistamos la página de Cartografía del IGN : Iberpix (http://www2.ign.es/iberpix/visoriberpix/visorign.html).

Es una zona de relieve Kárstico, similar al polo del frío turolense, donde las torcas o dolimas son frecuentes.Da miedo adentrarse en esta inhóspita zona, pues en cualquier momento te puede caer una nevada que cubra el camino e incluso el coche en pocos minutos, y quedes completamente aislado y perdido, a merced de los vientos heladores, y cuyo único sonido sea el de tu respiración entrecortada y el crujir de la nieve. Siempre es aconsejable ayudarse de algún guía o pastor que conozca bien la zona o ir en verano.


Las zonas habitadas más cercanas son los pueblos de Santiago de la Espada y Pontones al norte y NE, y aldeas a más de 1500 m de altura, como la aldea de Don Domingo, donde hay un pino laricio de casi 40 m denominado Galapán, que merece la pena ver. A partir de aquí la carretera acaba y solo se puede ascender por una pista forestal con 4x4, hacia un refugio de alta montaña, Cañada Hermosa, a unos 11 km, con el peligro de quedarte aislado. Conforme te alejas de la aldea la zona se va haciendo más y más fría. Otra pequeña aldea cerca de la zona es El Patronato, con unos 50 habitantes, a nada menos que 1565 m de altura (da gana de comprarse una casita y colocar una estación).

En Enero de 2012 se intentó colocar un sensor en la zona, y dos aficionados quedaron aislados por la nieve, teniendo que llamar al 112 para ser rescatados.Incluso fueron las cámaras de Antena 3 a dar la noticia. Encima no pudieron dejar el sensor pues se quedaron sin batería en el portátil (tiene que dar un cabreo...), toda una odisea que merece el reconocimiento de los aficionados por el tremendo esfuerzo.

Los aficionados que han estudiado la zona detenidamente incluso apuestan por una zona limítrofe al sur de los campos de Hernán Perea, la Sierra de Castril, ya en Granada, por su proliferación de Hoyas, sitios idóneos para dejar el sensor por su capacidad de retener el aire frío.

En Enero de 2013 por fin se colocó un sensor, del que aún no he encontrado datos en la red, pero que sería muy interesante poder consultarlos. Hay que tener en cuenta que en Santiago de la Espada y en Pontones, sitios bastante menos fríos, a una altura de unos 1300 m, se han registrado -22ºC y -25ºC respectivamente, que aunque no son registros oficiales ahí están.

Esperamos los datos de este auténtico polo del frío andaluz, rival en cuanto a registros mínimos del polo del frío tradicional. No es fácil bajar de los -30'2ºC registrados en Calamocha, -28ºC de Molina de Aragón o de los -32ºC de Estany Gento, pero sin duda esta siberiana zona cumple con todos los requisitos para igualar o incluso superar estas mínimas si se dan las condiciones óptimas.

 Esperemos que alguno de estos héroes, buscadores incesantes de ese punto que rompa con todos los registros conocidos,  logre medirlo y Andalucía ostente el récord de sitio más frío de España.

viernes, 15 de agosto de 2014

Labores de mantenimiento

Las diversas estaciones automáticas raro es el día en que no dan ningún problema, ya sea de desconexión con internet o problemas propios del hardware, software, o de los elementos de la propia estación meteorológica. Cuando no es una, es otra, y hay que estar siempre atento para solucionar en el menor tiempo posible los problemas que van surgiendo.

Pero además hay que hacer labores de mantenimiento sobre las estaciones, ya que los equipos se mantienen encendidos durante cientos de horas y de ello depende que sigan funcionando muchos días más. Las estaciones remotas se visitan con mucha menos frecuencia, y las labores de mantenimiento se hacen aproximadamente una vez al año.

Aprovechando la estancia veraniega en Rute, hemos acometido algunas labores de mantenimiento en el equipo y en la estación, a pesar de que lleva meses que va como la seda (toquemos madera).

Se ha comprobado la buena sujeción del conjunto anemómetro-veleta, así como el giro de aquél, ya que a veces la falta de engrase le hace bloquearse, Otras veces es el minúsculo cojinete el que acaba cediendo y hay que sustituirlo.

La garita mantenía su capa de pintura casi impoluta, con lo que no ha hecho falta repasarla.

Lo que sí me traía por la calle de la amargura eran los problemas con este pluviómetro, pues su precisión deja mucho que desear, al contrario de los demás, que van realmente bien. La medición respecto a la estación oficial Aemet y al pluviómetro profesional CocoraHs situado a no más de 5 metros es muy importante.

 Hay que decir que todas las estaciones automáticas tienen fallos en la medición, incluso estaciones de alta gama, como las Davis. Y precisamente por eso, se da un valor añadido a las estaciones que disponen de un pluviómetro manual profesional donde comprobar esas mediciones, y hacer la corrección cuando sea necesario. Lo bueno es que si ese error es constante se puede subsanar aplicando un factor de corrección que multiplicará la cantidad recogida por un porcentaje determinado, aunque lo ideal es no aplicarlo.

En esta estación, tuve que aplicar un factor positivo de corrección de la lluvia ya que el error era prácticamente constante cuando lo medí con el sistema manual. Pero he vuelto a desmontar todo el pluviómetro este verano y limpiado a fondo todo su interior. A veces anidan insectos que obstruyen parcialmente la entrada de agua o impiden la correcta oscilación del balancín. Tras una exhaustiva limpieza procedí al engrase del balancín y lo más importante y que creo que es la causa de los errores, una perfecta nivelación del pluviómetro.

La madera sobre la que se sujetaba el pluviómetro se había curvado con el calor y había una ligera inclinación del conjunto. Si la alineación no es perfectamente horizontal, el balancín tendrá más resistencia para oscilar en uno de los sentidos, con lo que habrá un déficit de medición. Procedí a calzar nuevamente el pluviómetro y quedó completamente derecho. Además, aproveché para hacer una prueba de medición, por si también hubiera un problema de transmisión eléctrica de la señal. Se virtió agua poco a poco hasta completar 50 vuelcos del balancín, y Goyo comprobó que la estación midió correctamente 15 litros/m2 (cada vuelco mide 0,3 mm). Ahora se ha vuelto a quitar la corrección y esperaremos a las lluvias para comprobar si hemos solucionado el problema.

Por último, Goyo detectó un ligero "grilleo" del ventilador que refrigera el PC, que puede ser el inicio del fin de su vida. Un fallo del ventilador conduciría a un sobrecalentamiento del PC que provocaría daños muy graves, por lo que ha procedido a sustituir el ventilador por otro de mejor calidad, más grande y de cojinetes, más duradero, además de limpiar de polvo la rejilla que protege el mismo, muy sucia al estar el equipo sin cubrir para que refrigere mejor. También se ha llevado una jeringa de silicona térmica para sustituir la deteriorada por el paso del tiempo, y el equipo ha quedado listo para dar muchas horas más de servicio y de disfrute para los que vemos sus datos y sus imágenes en la red.



miércoles, 6 de agosto de 2014

Hablemos de meteorología marciana

En noviembre de 2011, el rover Curiosity fue lanzado desde Cabo Cañaveral con el objetivo de estudiar la superficie marciana. Entre los estudios proyectados se encontraba un análisis meteorológico marciano, y para ello se introdujo en el rover una avanzada estación meteorológica que tomaría datos múltiples de temperatura, presión, viento, humedad y radiación. Esta estación, denominada REMS (Rover Environmental Monitoring Station), o lo que es lo mismo, estación de monitorización mediambiental, fue diseñada en nuestro país, concretamente en el CSIC por el Centro de Astrobiología (CAB). Tras un exitoso aterrizaje el pasado mes de agosto de 2012, la estación comenzó a enviar datos meteorológicos de marte, datos que se pueden consultar y seguir en esta página :  rems

Es algo así como colocar un sensor de temperatura en algún sitio inexplorado, sólo que bastante más complicado.

Los datos que diariamente envía esta estación son apasionantes, y si en nuestro planeta las temperaturas pueden llegar a ser extremas, aún lo son más en la superficie marciana. Por poner un ejemplo, la temperatura máxima el 4 de agosto (dia 709 desde su amartizaje) fue de -11ºC y la mínima -73ºC, aunque hay mínimas cerca de los -90ºC. No aparecen datos de viento ni humedad.

Los sensores térmicos Boom 1, boom 2, un sensor de radiación ultravioleta y una unidad de control son los cuatro componentes principales de REMS. Los dos booms son pequeños cilindros, de 15 cm de longitud, separados en el mástil de Curiosity unos 120º. El primero apunta hacia la parte delantera e incorpora sensores de viento y los dos de temperatura del aire y del suelo. El segundo también medirá el viento y la temperatura del aire, pero además lleva un sensor de humedad relativa.

Los chips de los sensores de viento “son más eficientes en términos energéticos que los desarrollados anteriormente, y por primera vez se utiliza tecnología de silicio para esta aplicación en el espacio. Las placas de los chips, que llevan grabado el nombre de sus creadores, se sitúan en la superficie de los booms. Son bastante delicadas –solo con pasar el dedo se pueden dañar–, por lo que se ha tenido especial cuidado durante los ensayos y su ensamblaje.

Por su parte, el sensor de la temperatura del aire está situado en la punta de una varilla larga para evitar que el calor del propio rover contamine sus medidas. Este problema, el de la posible contaminación de los registros, ha sido una constante en el diseño de REMS y se ha encontrado una solución de equilibrio: Por una parte es necesario calor para calentar la electrónica y que funcione, pero, por otra, no debe influir en los datos, por lo que se ha tenido que buscar la forma de solucionar este problema, además de emplear materiales que conducen mal el calor y separarlos lo máximo posible de la fuente calorífica.




Respecto a la temperatura de suelo, se realiza una estimación midiendo la radiación infrarroja que se emite desde la superficie marciana, pero sin llegar a contactar con ella. Los sensores que realizan esta tarea pueden autocalibrarse y corregir los errores que causa el paso del tiempo, como la deposición de polvo sobre las lentes o la degradación de la electrónica.

Además de los cuatro tipos sensores de los booms, REMS incluye otros dos. Uno es el de radiación ultravioleta que, mediante seis fotodiodos, medirá por primera vez este parámetro en la superficie de Marte. Se localiza en una pequeña caja situada en la plataforma superior del rover. En este caso, los ingenieros han ideado un sistema de pequeños imanes para que no se deposite el polvo.

El otro sensor es el de presión, que se ha incluido en la unidad de control de REMS. Se comunica con el exterior a través de un pequeño orificio, dispuesto de tal forma que ninguna partícula del interior pueda salir y contaminar Marte. En este tema se ha puesto especial cuidado durante todo el ensamblaje de Curiosity.

Pero por si todo esto fuera poco, la colaboración de nuestro país con la NASA y con la exploración de nuevos mundos no acaba aquí, y va a continuar con el lanzamiento de un nuevo rover en 2020, la Mars 2020. 

Se ve que el REMS está siendo todo un éxito, y vamos a continuar fabricando la nueva estación meteorológica que irá dentro de este nuevo rover, denominada MEDA, Mars Environmental Dynamics Analyzer (Analizador de las dinámicas medioambientales de Marte) y será más avanzado que el REMS, analizando además las características físicas y ópticas del polvo atmosférico en el área de descenso y desplazamientos del robot y cómo ese polvo responde al ciclo de vientos atmosféricos.También estudiará en qué forma la presión, temperatura, humedad relativa, radiación solar, radiación infrarroja neta y los vientos difieren en los sitios donde han descendido los predecesores Viking, Phoenix, MPF y Curiosity.

Otras áreas de estudio para MEDA incluyen los flujos de energía y agua entre la superficie y la atmósfera marciana baja, los ciclos anuales de la radiación ultravioleta, y cómo las observaciones obtenidas coinciden con las extrapolaciones de modelos de la superficie marciana.

Todas estas mediciones servirán para ver las posibilidades de supervivencia de una futura misión tripulada al planeta Marte, que se prevé lanzar sobre 2050.

Ilustración del robot de Mars 2020 con sus instrumentos desglosados.

viernes, 1 de agosto de 2014

Agosto comienza con temperaturas primaverales

Acabamos de empezar el siempre temido por sus temperaturas mes de agosto, y lo hemos hecho con unos registros completamente primaverales.

Esta mañana los cielos de prácticamente toda la zona occidental de Andalucía han amanecido cubiertos, y las mínimas han sido realmente frescas en muchos sitios, con mínimas sobre los 15 grados.

 En Rute, donde continúo disfrutando de unos días de vacaciones, la temperatura a las 14 h no superaba aún los 20 grados, y posiblemente no se llegue ni a los 25 a lo largo de toda la jornada.

 El mes de julio ha acabado con unas temperaturas bastante llevaderas, y el concreto en Rute, la máxima solo llegó a 34,4ºC el dia 23, y la mínima a 17,8ºC el dia 28. Realmente un mes de julio agradable, con noches frescas en su mayor parte.

 Los días venideros van a continuar con unas temperaturas más bajas de lo habitual para estas fechas, y aunque subirán poco a poco tras el fin de semana, no van a alcanzarse ni siquiera en la capital registros próximos a los 40 al menos en los próximos 5 días, algo muy de agradecer.

 Recordamos que en los modelos veraniegos que comentamos allá por el mes de junio, ya se apuntaba que por nuestra zona se podía observar una anomalía térmica ligeramente a la baja durante el verano, algo que parece que se está confirmando.